La obra “Tríptico del Jardín de las Delicias”, del pintor Jheronimus van Aken, el Bosco

En el siglo III a.C. Epicuro, un filósofo griego, decidió crear un jardín. Evitó los grandes centros de las ciudades griegas, se negó a fundar una academia, no quiso relaciones con el poder… A sus 35 años, en las afueras de Atenas plantó un jardín e invitó allí a filosofar a sus amigos, pero también a sus amigas, y a los esclavos y esclavas que en esa época sostenían con su trabajo la sociedad y la economía de Grecia. El jardín para Epicuro era ese lugar en donde se cultivaba el alimento, el cuerpo, el pensamiento y la amistad de la misma manera, con el mismo esmero. Un lugar en donde pensar con el cuerpo y con las sensaciones. 

Pero esta es una historia pequeña y marginal, casi un paréntesis en el modo en que nuestra cultura concibió el cuerpo. Durante siglos, una larga tradición del pensamiento occidental ha desvalorizado la experiencia del cuerpo, su sensibilidad y sus saberes. Ya sea porque se considera que pertenece al mundo de lo sensible en contraposición al mundo de las Ideas inmutables (Platón), o porque en él reside la marca del pecado que corrompe al alma cristiana, el cuerpo ha sufrido por mucho tiempo la condena o la indiferencia de nuestro pensamiento y de nuestras teorías. Seguimos viviendo aún en un mundo organizado por dualismos, cuerpo / mente, materia / espíritu, naturaleza / cultura. 

Y sin embargo… los cuerpos insisten y resisten a esta gran partición, a esta colonialidad. Cuerpo y vida son fundamentalmente potencias de creación. Pensar es una experiencia que acontece en los cuerpos, y cuando acontece los transforma: pensar es una práctica vital. 

Para recorrer entonces el pensamiento como práctica vital y como práctica corporal, emprenderemos una serie de caminos que nos lleven a pasear por el jardín. Caminaremos por paisajes de textos, filosofías, escuelas de vida y prácticas artísticas, un poco con la finalidad de viajar por viajar, y también por el hecho de disfrutar la transformación de nuestros sentidos, de nuestros modos de ver, oír y percibir el mundo. Visitaremos a Epicuro, la noción de Cuidado de Sí de Foucault, El Jardín de las Delicias del Bosco y algunas otras perspectivas vitales. 


Modalidad a Distancia

La modalidad a distancia es asincrónica. Las clases fueron grabadas en vivo y están disponibles junto al material de lectura y los apuntes, de tal modo que pueden comenzarse en cualquier momento sin días u horarios fijos.  Estará disponible en una carpeta de Google Drive el material que se detalla a continuación, para que cada persona inscripta pueda leer y escuchar de acuerdo a sus propios tiempos.  

  • Bibliografía fuente.
  • Amplia bibliografía complementaria.
  • Audios y video de los encuentros.

Duración: 5 encuentros

La inscripción se confirma con el pago del arancel. En Argentina se realiza mediante depósito o transferencia bancaria, en el resto de los países mediante PayPal o Western Union.

Por consultas o inscripciones escribir a pablofarneda@gmail.com